Lexus RC F vs. Ford Mustang Mach 1: escaramuza V8
Ford Mustang vs. Lexus RC

Lexus RC F vs. Ford Mustang Mach 1: escaramuza V8

El Ford Mustang Mach 1 y el Lexus RC F son dos interpretaciones diferentes, pero igual de atractivas, del clásico coupé V8 de tracción trasera. Los comparamos en carretera y circuito. Texto: Stuart Gallagher & Javier Álvarez, Fotografía por Dean Smith

Aquí están dos ejemplares de una estirpe de automóviles poco habitual, y cada día menos común. No sólo comparten el mismo tipo de carrocería (ambos coupés deportivos de dos puertas) y filosofía mecánica (ambos 5.0 litros V8, sin turbo a la vista y sólo de tracción trasera), sino que además, cuando quemen la última gota de gasolina 98, sus sucesores están destinados a conservar solamente el nombre. De hecho, el Mustang ya está evolucionando hacia su versión del futuro con el Mach-E, un SUV totalmente eléctrico, y Lexus ha avanzado un nuevo coupé deportivo eléctrico que ocupará el hueco que dentro de unos años dejará vacante el RC F en la gama.

La sexta generación del Ford Mustang, en este caso en versión Mach 1, no necesita presentaciones. Es un firme favorito de y un coche de altas prestaciones muy honesto. Es una opción de acceso relativamente asequible a las sensaciones de un coche de motor delantero y propulsión que, a diferencia de sus rivales, toma el camino más sencillo, y no requiere que leas el manual y veas un vídeo tutorial antes de disfrutar de lo que son capaces de ofrecer. Algo que, casi siempre, es mucho más de lo que necesitas en carretera, o de lo que podrías aprovechar en un trackday…

Dada la combinación de 460 CV, diferencial autoblocante, cambio manual y un chasis dispuesto a divertirse tanto como tú quieras, el Mustang ofrece unas sensaciones que rara vez son tan accesibles, salvo en coches como un Caterham Seven. Haría falta que no tuvieras alma para no disfrutar del encanto y la personalidad del deportivo más vendido del mundo (más de 80.000 unidades sólo en 2020). En un mundo de turbos, tracción total y cambios de doble embrague, con coupés derivados de berlinas y familiares, el Mustang siempre ha destacado como la opción alternativa, y una muy buena a nuestro juicio.

El RC F de Lexus nunca se ha acercado al éxito de ventas del Mustang, pero la propuesta japonesa de un coupé de propulsión y con un gran motor V8 delantero, también tiene muchos admiradores, nosotros incluidos. Lexus ha vendido sólo 7.000 RC F desde su debut en Europa en 2015, aunque esta exclusividad aumenta su atractivo y, siete años después, sigue ofreciendo algo único y especial para quienes buscan justamente eso. También sigue teniendo un diseño elegante, con un prominente frontal, pasos de rueda traseros muy cuadrados, y una tensa carrocería de aluminio que, aparentemente, no tiene un gramo de grasa.

Por el contrario, el Mustang parece corpulento, como si necesitara unas sesiones de gimnasio para ponerse en forma. De hecho, ambos tienen cierto sobrepeso, siendo el Ford ligeramente más liviano, con 1.754 kilos, ya que el Lexus pesa 11 kilos más. En cuanto a batalla, sólo distan en 10 mm, siendo el Lexus el más largo, con 2,73 metros, y en lo que a distribución de peso se refiere, es 54/46 para el Mach 1 y 55/45 para el RC F. El Lexus también lleva la delantera en potencia, con 477 CV y 3,70 kg/CV (3,81 kg/CV para el Ford). Puede que sus culturas estén separadas por un océano, pero estos dos podrían ser hermanos de diferente madre.

El motor V8 del RC F tiene un sonido nítido al arrancar y asentarse en el ralentí. El grueso de su banda sonora está en un segundo plano, quedando distante la nota de escape, por detrás de tus hombros, y por delante el sutil traqueteo de los ocho cilindros, tan suave como un motor de seis cilindros y con una intensidad y una profundidad que recuerda a un BMW V8 de finales de los 90.

Ford Mustang vs. Lexus RC

El efecto continúa cuando aceleras, con la aguja subiendo en el cuentarrevoluciones analógico integrado en la instrumentación TFT del RC F, y la banda sonora envolviéndote con una claridad a la altura de la calidad de sonido que produce el equipo de sonido Mark Levinson. Lo que le falta al Lexus en cuanto a empuje al estilo BMW M o AMG, lo contrarresta con la sensación de precisión a nivel de ingeniería que rezuma su corazón mecánico.

Cuando te subes al Ford, la comparación es como la noche y el día. Su V8 Coyote, que combina componentes de los Mustang V8 normales y del GT350, incluido el colector de admisión, no deja duda de que en Estados Unidos los V8 gustan sonoros e imponentes. Al ralentí gorgotea con la ronquera que esperas de un muscle car, y al acelerar apenas cambia, pero en comparación con el motor del Lexus, sus reacciones a tu pie derecho son más lentas y la forma en que gana impulso es más unidimensional, aunque igual de efectiva.

En una carretera exigente, los desarrollos más cortos de la caja automática Aisin de ocho velocidades del RC F te deja dos opciones: aprovechar el par del V8 en modo automático o accionarla con tus dedos. Esta última es la única que realmente exprime lo mejor del Lexus, con cambios rápidos cuando los solicitas y reducciones mucho más rápidas cuanto llevas tú el control. En modo auto, la calibración no está donde la querrías cuando frenas al llegar a una curva y esperas una reducción; recurrir a las levas te facilita esa rápida reducción para ir en la marcha ideal.

Ford Mustang vs. Lexus RC

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿por qué equipar una caja automática en un coche de altas prestaciones si es más rápido cambiar de marcha manualmente? Por otro lado, la más ligera caja Tremec manual de seis velocidades del Ford ofrece el dilema contrario, ya que la transición manual no es la más rápida, con recorridos guiados y una caja a la que no le gustan las prisas, así que cuando conduces con alegría, hay muchos momentos en los que es mejor dejar la caja en una marcha más larga y aprovechar el par, en lugar de perder un segundo bajando de marcha y buscando la zona roja. Y sí, a veces esto supone que irónicamente acabes conduciendo un Mustang manual como si fuera un automático.

Ninguno de los dos tiene un interior inspirador, pero el RC F goza de materiales de mayor calidad, tiene mejor ergonomía (en el Mustang vas sentado muy alto) y es el coche más agradable para cubrir grandes distancias, tomando el papel de GT en miniatura cuando lo que necesitas es recorrer muchos kilómetros.
También hay diferencias en la forma en que les gusta ser conducidos.

Ford Mustang vs. Lexus RC

En carretera el RC F te premia con precisión, con un eje delantero que reacciona a órdenes claras y te lleva hasta el vértice de la forma deseada, con el frontal siguiendo la trazada que elijas. Cuanto más te apoyas en el tren delantero, más sensaciones recibes de vuelta. De hecho, una vez sabes que hay más información disponible, deseas que la conversación hubiera empezado antes y a menor velocidad. Si al llegar a una curva eres demasiado ambicioso y aceleras demasiado pronto, las ruedas delanteras comienzan inevitablemente a abrir la trayectoria, recordándote que un gran V8 situado en el frontal requiere algo de cuidado y atención cuando se le pide un cambio de dirección.

Siendo atmosférico, la entrega de potencia del Lexus no tiene picos, ni hay que gestionar un monstruoso par cuando vuelves a acelerar; más bien se asienta sobre su trasera mientras sale de la curva. Sí, sus rivales alemanes son más explosivos y brutales en la entrada, durante y en la salida de las curvas, pero el Lexus no es menos eficaz, aunque como en el Ford, la ausencia de sobrealimentación significa que no hace falta mucho para que el peso del coche resulte demasiado para la potencia disponible. Aun así, el Lexus siempre se siente lleno y cargado de energía. No en el sentido de que siempre esté queriendo desbocarse, pero en los modos Sport, Sport+ y Track siempre está listo y preparado para lo que quieras pedirle.

La falta de un diferencial autoblocante y la instalación de un sistema de reparto vectorial de par con tres modos (Standard, Slalom y Track) supone que el RC F no es tan juguetón de forma natural como cabría esperar de un coupé V8 de tracción trasera. Es una experiencia más sutil, calmada y aplomada que el Mustang. Por el contrario, es evidente de inmediato que el Ford quiere que le den caña. De hecho, hace falta dársela si quieres sacar lo mejor de él.

Ford Mustang vs. Lexus RC

A medida que crece tu confianza, se convierte en una máquina más ágil y fluida de lo que su peso y tamaño podrían sugerir. Mientras que al RC F le gusta que dosifiques la frenada, el Mustang responde mejor cuando frenas más fuerte y más tarde, transfiriendo peso a las ruedas delanteras, tirándolo a la curva y haciendo pequeñas correcciones con tus pies y muñecas, mientras te inscribes en el vértice y buscas la salida. Si llevas el Mach 1 al límite, más te vale estar alerta.

Ambos tienen muelles bastante rígidos, pero esto no afecta a su capacidad para mantener los cuatro neumáticos en contacto con la carretera. El firme control de los movimientos de la carrocería del RC F contrasta con la tendencia al cabeceo y balanceo del Mustang, que requiere que lo estabilices al entrar a una curva. Si lo haces tarde, experimentas la principal debilidad del Ford, al que le cuesta gestionar tanta carga de trabajo. Desde luego es una gran diferencia tras el más serio y preciso Lexus.

Ninguno de los dos está realmente en su salsa en un circuito, pero tampoco ninguno se pone en evidencia, y su comportamiento en carretera se traslada en gran parte al circuito. Ambos se sienten grandes en curvas lentas, y su peso añade cierto entumecimiento a los mandos cuando giras y esperas, antes de abrir gas. Es en las curvas más lentas del circuito de Bedford donde ambos son más deficientes, y si no cazas el sobreviraje cuando empieza, la dirección es demasiado lenta.

Cuando llegas a las zonas más rápidas, el Lexus sigue ofreciendo precisión y serenidad, trazando una línea más limpia en los vértices rápidos, con el reparto de par desviando potencia tan rápido como es necesario y los amortiguadores, más firmes en modo Track, manteniendo el peso a raya. Sus frenos Brembo son potentes, pero tu subconsciente no tardará mucho en frenar 50 metros antes para evitar experimentar un mayor recorrido del pedal.

No obstante, es el Ford el que mejora su juego a medida que aumenta el ritmo. Mientras que en el RC F pronto alcanzas sus límites de funcionamiento, el Mustang te aporta más cuanto más rápido y más fuerte vayas. Necesitas sobrepasar esa flacidez inicial y, al hacerlo, descubres una máquina más precisa, con una agilidad inesperada en lo relativo a los cambios de dirección. Una vez coges confianza con el Mach 1 a altas velocidades, puede igualar la precisión del Lexus.

Como coupés de altas prestaciones, estos dos son polos opuestos en cuanto a personalidad, pero están unidos en el hecho de ignorar ambos la moda de contar con motores turboalimentados con más de 700 Nm de par motor máximo y tracción total, enfocándose en un planteamiento deportivo más atractivo y de la vieja escuela. Si me pusieran una pistola en la cabeza, el RC F es un coche mejor resuelto que cumple en más escenarios, pero si votas con el corazón, el Mach 1, como todos los Mustang V8, es el coche que te dibuja la sonrisa más grande con cada kilómetro recorrido.

Ficha técnica Ford Mustang Mach 1

  • Motor: V8, 4.951 cm3
  • Potencia: 460 CV a 7.250 rpm
  • Par: 529 Nm a 4.900 rpm
  • Peso: 1.754 kg
  • Rel. peso-potencia: 3,81 kg/CV
  • 0-100 km/h: 4,8 segundos
  • Vel. máxima: 267 km/h Precio 65.072 euros
  • Valoración: ★★★★★

Ficha técnica Lexus RC F

  • Motor V8, 4.969 cm3
  • Potencia 477 CV a 6.400 rpm
  • Par 530 Nm a 4.800 rpm
  • Peso 1.765 kg
  • Rel. peso-potencia 3,70 kg/CV
  • 0-100 km/h 4,3 segundos
  • Vel. máxima 270 km/h
  • Precio 86.700 euros
  • Valoración ★★★★★

Compartir Noticia

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en linkedin
LinkedIn

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¿Quieres recibir las noticias y contenidos del motor más emocionantes?