McLaren GT vs. el Bentley Continental GT Speed: estilos diferentes
Bentley vs McLaren

McLaren GT vs. el Bentley Continental GT Speed: estilos diferentes

El McLaren GT y el Bentley Continental GT Speed toman enfoques totalmente opuestos como gran turismos divertidos de conducir. ¿Cuál de los dos es la mejor elección? Texto: STUART GALLAGHER & JAVIER ÁLVAREZ Fotos: MATT HOWELL

Define un GT moderno. Nosotros lo intentamos en otro número de y concluimos que el Ferrari Roma con motor V8 ofrecía la combinación preferida de prestaciones, comodidad, implicación del conductor y refinamiento, frente a los Aston Martin DB11, Bentley Continental GT V8 y al olvidado, pero no menos impresionante, Lexus LC500. Pero, ¿había otros que debimos haber considerado? Los había, y lo hicimos.

El SUV de lujo y altas prestaciones, como el asombroso Aston Martin DBX o el imperioso Range Rover, ha sustituido en muchos garajes al tradicional gran turismo, ya que la practicidad, prestaciones y calidad que ofrecen están a la altura de cualquier modelo con dos puertas y carrocería coupé. Lo mismo ocurre con los superfamiliares como el E 63 o el RS 6, que ofrecen costuras y acabados de lujo que en su día estaban reservados al elegante gran turismo. También existe el debate sobre los coches híbridos y eléctricos de alta gama, desde el excepcional Polestar 1 al deseable (e increíblemente popular) Porsche Taycan. Este último ofrece el lujo, las prestaciones, la serenidad y el factor premium del que han gozado los coches GT durante generaciones, mientras que el primero despliega un intrigante nivel de peculiaridad que lo hace destacar en un mundo de coches muy similares.

El modelo que no nos planteamos para aquella comparativa fue el McLaren GT, el superdeportivo fabricado en Inglaterra que los de Woking consideran más cómodo, práctico y utilizable que el resto de supercoches V8 de motor central de su gama. Y lo es, pero en la proporción mínima que esperarías de una compañía que se viste de fibra de carbono de los pies a la cabeza.

Bentley vs McLaren

Por tanto, ¿por qué el atractivo modelo de Woking no vino con nosotros al viaje a los North York Moors? Porque cada vez que lo conducimos nos recuerda lo ferozmente potente que es el 4.0 litros V8 biturbo desarrollado y diseñado por Ricardo, lo viva que es la caja de cambios de doble embrague y siete velocidades, y que sigue teniendo la exquisita dirección y el equilibrio entre comodidad y comportamiento de McLaren. Pero nunca nos hemos bajado de uno y hemos pensado: ‘¿Me compraría este o el Bentley Continental GT W12?’ Ahora bien, ¿qué pasa si el GT de Crewe lleva el distintivo ‘Speed’?

Así que aquí estamos, chocándonos con el splitter de fibra de carbono de un Continental GT Speed y dándonos en la cabeza con las puertas de tijera del GT. Un McLaren con un chándal hecho con las fibras más modernas y ligeras que existen, y un Bentley con unas zapatillas deportivas a juego con su tapicería de cuero, sus costuras en patrón de diamante y sus tapizados de Alcantara. No creo que encuentres una pareja de automóviles más dispares.

Este GT06 MCL es de nuestra flota de larga duración y con él hemos recorrido más de 1.500 kilómetros desde que llegó, a finales de 2021. Una vez superada la fase ‘Dios santo, me había olvidado de lo rápidos que son los McLaren’, ha evolucionado hacia un coche para el día a día poco común y un gran compañero de viaje. Y gran parte de esto se debe a un chasis que ha sido desarrollado para lograr el máximo rendimiento pero que, cuando rebajas la intensidad, resulta inesperadamente ideal para más cosas que sólo trazar curvas.

Hoy en día, un coche que pese 1.530 kilos parece correr el riesgo de que se lo lleve el viento, pero la realidad es que logra un buen aplomo sobre el asfalto, absorbiendo imperfecciones casi hasta el punto de que las ves, más que sentirlas, y discurriendo por la carretera con una fluidez que pocos coches, salvo algunos Lotus o Jaguar, pueden lograr.

Bentley vs McLaren

Es esta calidad lo que engancha del McLaren GT. La facilidad con la que se mueve, y la calma que demuestra sobre cualquier superficie, hacen que sea un supercoche con la comodidad de un GT. Y, por supuesto, tiene la potencia suficiente para remangarse la camisa y ser un supercoche de 620 CV que traza de forma tan limpia y con tal precisión que tienes el dilema de tomar la ruta directa a tu destino y relajarte, o bien disfrutar de la opción más revirada y cambiante, que ofrezca además una tentadora vista panorámica.

Pero un 720S puede hacer todo esto y más. Si conduces ambos, uno detrás de otro, a nivel de prestaciones, el 720 es la máquina más pura, la que te oprime el pecho de un único golpe y te aporta un chute de adrenalina directo al corazón. Pero las sutiles diferencias de carácter entre los dos sólo son evidentes pasando tiempo en sus ergonómicos habitáculos. Por un lado, el 720 nunca decae y está siempre listo para la acción. Mientras que el GT es más calmado: tira menos de la correa, si se presenta la oportunidad lo hace pero de manera más suave, y siempre está contento de reprimirse, relajarse y simplemente recorrer kilómetros.

Uno al lado del otro, el McLaren GT parece un gran tiburón blanco frente a la apariencia más de orca del Bentley GT Speed. El coche de producción más rápido y potente de Crewe es mucho más alto que el McLaren, generando alargadas sombras con este sol bajo, con confianza en lo que es y en lo que ha sido diseñado y desarrollado para hacer, sin que hagan falta más explicaciones. Sus puertas sin pilar se abren con el reconfortante peso que sólo Bentley consigue, y aunque el ligero movimiento de apertura de las arqueadas puertas del McLaren marcan la pauta para un coche que pone el énfasis en la conducción, al menos las puertas del Bentley no te tiran un cubo de agua a los pies cuando las abres tras un aguacero.

Bentley vs McLaren

Estos contrastes continúan cuando te subes en el Conti, en lugar de dejarte caer como en el McLaren. El aroma a cuero y Alcantara te golpea, y las costuras artesanales llaman tu atención, al igual que la luz de invierno que se refleja en el salpicadero de aluminio torneado, que suena muy apropiado para un Bentley pero desgraciadamente resulta exagerado en un coche con un salpicadero tan grande por cubrir. Sugeriríamos optar por una alternativa más discreta.

Mientras el McLaren es envolvente, centrado en el conductor, con tus piernas estiradas y los brazos doblados contra el pecho, el Speed te reconforta, con esa sensación inicial de estar en un taburete desapareciendo en el momento en que la puerta se cierra automáticamente y un brazo cromado te acerca el cinturón. Y después la calma se rompe con un gutural rugido al arrancar el 12 cilindros, que te recuerda que el Speed tiene mucho más que extraordinarias costuras. Se asemeja a una orquesta calentando, en la que predominan los instrumentos de cuerda, aunque sabes que hay más siendo afinados al mismo tiempo.

Todo comienza con una sensación de entereza. La suavidad de los mandos que podrías esperar de otros modelos de la gama Bentley se ha sustituido por un peso mayor y una impresión de firmeza añadida en todo el coche. No requiere el esfuerzo físico del McLaren, y el GT de Bentley hace que el de McLaren se sienta salvaje en comparación, pero hay un claro paso adelante en actitud entre el Conti W12 y el Speed.
En marcha, esto es evidente en un coche que es increíblemente capaz para ser tan grande (2.273 kg y 4,8 metros de largo), aunque el McLaren no es mucho más corto, y en la forma en que gestiona su peso es clave la adopción del eje trasero direccional y del autoblocante eléctrico. La recalibración de la dirección para aprovechar las mejoras técnicas da como resultado un Conti GT que es más preciso y está más predispuesto a dejarte participar en la experiencia, sin detrimento de su ADN de gran turismo.

Bentley vs McLaren

A baja velocidad, el Bentley de 659 CV es todo lo que esperarías de él. Se mueve con un garbo que pocos coches pueden igualar, sereno pero con cierta intención durmiente bajo la superficie, y cada aumento en la determinación del conductor conlleva una positiva progresión lineal en la manera de responder del coche. Sigue siendo preciso e impresionantemente ágil, ofreciendo la confianza para apoyarse en él en mayor medida, hacer trabajar los enormes neumáticos de 22 pulgadas y maximizar el potencial de su suspensión neumática tricámara. Con cada kilómetro conducido, el Speed impresiona más. Un coche con este tamaño y peso, invitándote a explorar más sus habilidades, simplemente no debería ser posible, pero lo es.

Y cuando no quieres conducir fuerte, está a la altura de todas tus ideas preconcebidas sobre lo refinado, acogedor y relajante que un gran turismo moderno de Bentley debería ser. El Speed, por tanto, presenta el mismo problema que el McLaren, el de no saber qué ruta elegir. La directa, sencilla, relajada y eficiente, o la que presenta más retos y requiere un coche que pueda estar a la altura y contra el que no tengas que forcejear en un puerto de montaña.

Si acaso, la transformación del Bentley en un coche que involucra al conductor es más exitosa que la del McLaren en un GT. El primero no sacrifica nada de su ADN de gran turismo para ofrecer una experiencia más centrada en el rendimiento, mientras que el segundo te deja con la duda sobre lo que pierdes en la búsqueda de ese refinamiento y mimo de GT frente a un modelo Sports Series o Super Series (ese último grado de rendimiento definitivo, la limpia y clínica ejecución que permite a los deportivos de McLaren demoler cualquier carretera).

Bentley vs McLaren

No debería ser una sorpresa escuchar que el McLaren es tan GT, en el sentido tradicional, como rival de un Lotus Elise es el Bentley. Su monocasco MonoCell de carbono supone que lo esencial está fijado y optimizado para un verdadero superdeportivo. Así que hay un menor nivel de refinamiento, lo cual es esperado y aceptado. Y aunque la dirección es más rápida, más precisa y capaz de grabar con láser la trazada en la carretera, y el sorprendente nivel de suavidad que McLaren logra en sus coches permite al GT recorrer el asfalto con geniales y fluidos movimientos, ni se acerca a suavizar las imperfecciones como esperarías de un GT tradicional.

Sin embargo, el McLaren no es un GT tradicional, igual que el Bentley no es un deportivo en el sentido estricto. Pero, ¿es esto una novedad? No debería serlo. Sí, el GT Speed consigue su objetivo de forma más clara que el McLaren, pero aparcados juntos, y al pasar de uno a otro, lleva poco tiempo determinar qué son estos coches y ciertamente qué no son. Y, sin duda, no son rivales directos entre sí. Es más probable que tengas uno de cada en tu garaje.

Es cierto que cuantos más kilómetros recorres en el Bentley, más aprecias lo mucho que han trabajado sus ingenieros para darle un carácter tan inesperado y que tanto se agradece. Añade una nueva dimensión que atraerá a aquellos que han descartado el Conti GT en el pasado por estar demasiado centrado en el aspecto GT, a costa de la diversión.

Bentley vs McLaren

¿Y el McLaren? ¿Sigue siendo un superdeportivo, pero con más capacidad para equipaje? Pues sí, ya que sigue destacando en cuanto a implicación del conductor y da en el clavo hasta el punto de que, si el 720S no existiera, el GT sería un digno tope de gama para McLaren. Y aun así es también un coche que, tras una exposición prolongada, desvela una personalidad propia, mermando poco a poco tu impresión inicial de que es un 720S algo menos agresivo y con la zaga estirada.

En carretera es más calmado y más cómodo que un 720S, más comedido y contenido en la forma en que despliega sus colosales prestaciones. Esa sensación de acontecimiento que provoca también contrasta con el Bentley. El McLaren es funcional, decidido y muy arraigado en sus orígenes de superdeportivo, en lugar de ofrecer el interior cómodo, refinado y maravillosamente acabado que esperas de un GT. No obstante, el McLaren también es atractivo, capaz y gratificante, y si prefieres el lado más salvaje del mundo del motor, es probablemente la mejor opción para ti, querido lector.

Aunque, espera un poco. Porque, como descubrimos en verano de 2021, hay un GT que ofrece el rendimiento de un supercoche, junto a la tranquilidad y el refinamiento de un gran turismo cuando hace falta. También lo fabrica una marca de superdeportivos, aunque una que le lleva 65 años de ventaja a McLaren y está 28 por detrás de Bentley. Asimismo, goza de éxitos en competición, como nuestro dúo de marcas británicas y, del mismo modo, hace algunos de los coches más deseados del mundo. Fabrica también un coche llamado Roma, que mezcla las prestaciones del McLaren con la lujosa naturaleza del Bentley, y sigue siendo nuestro GT de referencia.

McLaren GT

  • Motor: V8, 3.994 cm3, twin-turbo
  • Potencia: 620 CV a 7.500 rpm
  • Par: 630 Nm a 5.500-6.500 rpm
  • Peso: 1.530 kg
  • Relación peso-potencia: 2,47 kg/CV
  • 0-100 km/h: 3,2 segundos
  • Velocidades máxima: 327 km/h
  • Precio: 250.000 euros aprox.
  • Valoración ★★★★★

Bentley Continental GT Speed

  • Motor: W12, 5.950 cm3, twin-turbo
  • Potencia: 659 CV a 5.000-6.000 rpm
  • Par: 900 Nm a 1.500-5.000 rpm
  • Peso: 2.273 kg
  • Relación peso-potencia: 3,45 kg/CV
  • 0-100 km/h: 3,6 segundos
  • Velocidad máxima: 335 km/h
  • Precio: 303.000 euros aprox.
  • Valoración ★★★★★

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