Prueba BMW M240i xDrive Coupé: sensaciones nivel top
BMW M240i

Prueba BMW M240i xDrive Coupé: sensaciones nivel top

La mala noticia es que, algún día no ya tan lejano, se acabarán los buenos coches con motor de combustión. La buena es que las marcas aún tienen tiempo para ir despidiéndose y crear sus mejores obras. Este M240i es un ejemplo de ello.

Una de las mejores cosas de mi trabajo es que puedo irme a probar cada coche entre semana, cuando las recónditas carreteras que ya he convertido en mi banco de pruebas se encuentran prácticamente desiertas. No es que conduzca a lo loco, pero sí es verdad que, al final, en muchas ocasiones vas a un ritmo más ligero que el que suelen llevar aquellos conductores que te puedes encontrar un fin de semana y que, viendo lo despacio que van, parece que acaban de descubrir que existen las carreteras de curvas, sin semáforos, sin glorietas y sin pasos de peatones.

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Ahora mismo estoy en una de esas carreteras. La primavera lucha contra esos negros nubarrones que veo por encima de algunas de las montañas, y lo hace tratando de filtrar algunos rayos de sol a través de ellos para intentar que el termómetro, por fin, empiece a superar los 8oC que ahora mismo marca el indicador del BMW M240i xDrive Coupé que me ha tocado probar hoy. El asfalto mantiene ligeras humedades que, por momentos, se convierten en un poco de barrillo cuando la carretera pasa por delante del acceso a algunos de los muchos caminos y fincas que hay por esta zona.

Por si fuera poco, el piso es bastante irregular. No hay agujeros ni grandes baches, pero sí es de esas carreteras que hacen trabajar mucho a la suspensión para asegurar el agarre óptimo de los neumáticos. Por eso he optado por configurar el modo Sport Individual con el motor y el cambio en Sport Plus, el más radical que hay, y la suspensión en Comfort. Esta, como la dirección, sólo admite dos reglajes: Comfort o Sport.

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El Sport iba muy bien en un tramito que he hecho anteriormente, con una superficie casi tan lisa como la de un circuito. Pero aquí, esa firmeza hace que los neumáticos tiendan a despegar más de lo debido y eso, cuando tratas de dar rienda suelta a 374 CV y 500 Nm de par, no es buena idea. Así que voy en Comfort. Y la dirección, igual. No noto gran diferencia entre uno y otro modo en lo que a tacto e información se refiere, así que opto por la Comfort porque, al menos, exige un poquito menos de esfuerzo.

Todos los Serie 2 Coupé se venden sólo con una caja de cambios automática, la fantástica ZF de ocho velocidades por convertidor de par de la que tantas veces he hablado maravillas. No es peloteo. No sé si es perfecta pero, si no lo es, desde luego que no le debe quedar mucho para serlo.
Por trazado, en esta carretera vas la mayoría del tiempo jugueteando con la tercera y la cuarta velocidad. Hay alguna horquilla en la que debes bajar a segunda y comprobar lo bien que tracciona este M240i cuando aceleras a fondo al salir de ella, y también hay alguna zona en la que puedes meter quinta, siempre y cuando no mires el velocímetro para que el señor sentido común te diga que aflojes un poco el ritmo…

Me encantaría que este coche fuese manual. Pero no lo es, así que debo conformarme con manejarlo con el carril secuencial. Paso de las levas. Hasta las he cogido manía. Han hecho que muchos coches estén haciendo de la palanca una especie en extinción. Y, desde luego, cuando todo en este mundo sea eléctrico, la palanca quedará como un lejano recuerdo que todos echaremos de menos…

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Si os he hecho leer todo este rollo es para explicaros que, salvando muy mucho las distancias, este tramos es para mí con una especie de mini Nürburgring abierto al tráfico por una sencilla razón: el coche que va bien aquí, va bien en cualquier lado. Llevo años comprobándolo. Tengo otras muchas carreteras en las que probar pequeñas cosas en zonas puntuales. Pero cuando recorres estos 37 kilómetros a ritmo de salsa y no le encuentras ni una pega, es que unos cuantos ingenieros han hecho muy bien su trabajo.


El salpicadero es idéntico al de los Serie 3 y 4, y los asientos deportivos con ajuste eléctrico son de serie. Los paneles de las puertas están retroiluminados.


Todos los coches tienen sus peculiaridades, así que todos acaban yendo mejor en un sitio u otro. Por eso, ningún coche va perfecto durante esa casi cuarentena de kilómetros. Al menos, bajo mi criterio. Pero muchos se acercan. Y eso es lo que pasa con este M240i. En las zonas rápidas de curvas enlazadas notas un eje delantero tremendamente preciso, que te deja sentir muy bien cuánto agarre le quedan a las pegajosas Michelin Pilot Sport 4S que lleva este coche de serie. Perfecta elección, por cierto.

Puedes apurar más y más cada trazada y puedes ir cerrando poco a poco la dirección conforme la curva se va retorciendo con una sensación de dominio y control absoluto. Que sea 50 kilos más ligero que un M440i no sé si se notará mucho, pero sí se siente mucho más ligero que los 1.765 kilos que pesa, que es bastante. Probablemente, lo que más se aprecie sean los 11 cm menos de batalla, algo que sin duda le permite ganar en agilidad en zonas reviradas.

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La suspensión, como os decía, tiene gran parte de la culpa. Consigue filtrar todas esas oscilaciones que provocan las imperfecciones para evitar que las ruedas reboten ni lo más mínimo, y eso termina generándote unas dosis de confianza gigantescas.

Cuando un eje delantero va tan bien y es tan preciso e informativo, no tardas en animarte. Sabes que debajo del capó llevas un seis cilindros en línea turbo que a sólo 1.850 rpm ya te está entregando 500 Nm de par. Y, con el motor en modo Sport Plus, basta con rozar el gas para tenerlos a tu entera disposición. Y, encima, suena bien, con algunos leves petardeos incluidos. ¡Menudo motor! Es tan bueno que hay muchas curvas que podrías pasar en tres marchas diferentes y seguramente pasarías igual de rápido, pero con unas sensaciones muy diferentes, tanto que casi parece que conduces tres coches distintos.


Hay pocas cosas con las que puedas ir tan deprisa, con tanto control y tanta diversión por menos dinero


Si optas por una marcha demasiado larga, el motor tiene tanto par a bajas vueltas que nunca te notarás falto de respuesta. Te puedes centrar en dejarlo correr, apoyándote en el eje delantero para moverte a un ritmo mucho más vivo de lo que uno podría imaginar en un primer momento. Si prefieres jugar la mayor parte del tiempo con su contundente respuesta a medio régimen, verás que volar bajo a los mandos de este M240i es un auténtico juego de niños. Y si, por el contrario, decides utilizar las marchas más cortas, despertarás a la auténtica bestia.

No tardarás en comprobar cómo la aguja del cuentarrevoluciones sale disparada con rabia hasta más allá de las 6.500 rpm cada vez que aceleres a fondo, y empiezas a engatillar una marcha tras otra sin que ese motor parezca tener fin. Antes te decía que tiene ocho marchas. En quinta a lo que debería ser el corte de inyección, este BMW ya supera los 200 km/h. Él te seguirá diciendo que quiere más, que te atrevas si tienes pelotas. Pero casi mejor que no lo hagas, porque la cárcel no suele ser un lugar tan agradable como el habitáculo de un M240i.

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No es que esa zona alta del cuentavueltas no está pensada para pasar miedo. En una carretera de este tipo, es ideal para jugar con la segunda, la tercera y la cuarta velocidad para notar dos cosas: primero, lo mucho que corre este aparato. Segundo, lo bien que funciona la tracción total. El hecho de que sea el eje trasero el que tiene un poquito más protagonismo hace que la trasera sea ágil y un poquito juguetona, pero también puedes notar cómo el eje delantero sale en su ayuda cuando la cosa empieza a hacerse bola.

Llega un punto en el que te das cuenta de que, si te mueves en la segunda mitad de la escala del cuentarrevoluciones, y a poco que sepas dosificar la presión que ejerces sobre el pedal derecho, hay muy pocas cosas con las que puedas ir más deprisa por estas carreteras, con tanta sensación de control y con tanta dosis de diversión, por menos dinero. Tú, el M240i y el trazado de la vía os fundís en un solo ser que se conforma con seguir viviendo únicamente a base sensaciones. Magia.

¿Pegas? ¿Qué pegas quieres que le ponga a un coche que, sin duda, me compraría? Bueno, nada que no podamos suponer. Primero, que 37 km a este ritmo equivalen a fundirse casi un cuarto de depósito. Caben 52 litros. Echa tus cuentas. Pero sí, viendo cómo está la gasolina, más de 70 euros cada 100 km… La parte menos mala es que, yendo normal, te moverás en unos 9,5 L/100 km. Y dos, vale que esto no sea un M4. Y vale que lleve unos estupendos frenos deportivos M con pinzas fijas de cuatro pistones de serie. Pero tiene casi 400 CV y es endiabladamente rápido. Unos frenos cerámicos en opción igual no vendrían mal…

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Mi trabajo tiene otras cosas buenas, y es que también tengo que usar el coche en el día a día. Y sí, convivir con este M240i no es ningún suplicio. Tiene la pega de que atrás pueden viajar dos personas no muy corpuletas y con un mínimo de agilidad para llegar hasta allí, y hay un maletero de 390 litros que da mucho juego. Si con eso tienes suficiente, es un coche que puedes disfrutar en cualquier momento y para cualquier cosa, con un notable acento deportivo que, en el modo Comfort, no molestará a esa aburrida pareja de amigos que tienen un maldito eléctrico y con los que de vez en cuando sales a cenar un sábado por la noche al restaurante de turno. Y, claro, lleva tú el coche, que ellos no saben dónde enchufarlo…

Hay otros dos aspectos a analizar. Uno, el precio. 69.900 euros. ¿Mucho? Sí, pero es relativo, porque los precios de todo andan desmadrados. Coupé, premium, 374 CV, sensaciones nivel top. Vete a pedir precio para un compacto generalista de unos 130 CV, que te vas a llevar una factura de 30.000 pavos…

Y dos, creo que el M240i no triunfará como debería y como se merece. Y el motivo estará en su propia casa. En unos meses, aparecerá un brutal BMW M2 con más de 420-430 CV que le hará quedar eclipsado por la tontería de tener ‘lo más’, igual que lo están el M340i/M440i, o hasta el M340d, por culpa del M3 y del M4.

TECNO

A diferencia del anterior Serie 2 Coupé, este coche no es un Serie 1 con otra carrocería. En BMW han tenido la genial idea, y también la valentía, de desechar la plataforma de tracción delantera del Serie 1 y utilizar la misma que emplean los Serie 3 y 4.

Eso permite que el Serie 2 Coupé tenga motor delantero longitudinal y tracción trasera. Y, en el caso de la tracción total de este M240i xDrive, también puede aprovecharse del mismo sistema de transmisión, que siempre da mayor protagonismo al eje posterior. Frente a un M440i xDrive, el M240i tiene 23 cm menos de longitud, y la distancia entre ejes también se reduce en 11 cm, algo que le permite ganar agilidad en zonas reviradas. También es 50 kilos más ligero.

BMW M240i

Ficha técnica BMW M240i

  • Motores: Gasolina, seis cilindros en línea, turbo, 2.998 cm3
  • Transmisión: Automático, 8 velocidades
  • Tracción: Total
  • Potencia máxima: 374 CV de 5.500 a 6.500 rpm
  • Par: 500 Nm de 1.850 a 5.000 rpm
  • Peso (DIN): 1.765 kg (4,72 kg/CV)
  • 0-100 km/h: 4,3 segundos
  • Velocidad máxima: 250 km/h (limitada)
  • Precio: 69.900 €
  • Valoración ★★★★★

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